miércoles, 29 de octubre de 2014

JUAN MENESE, JOVEN CANTE JONDO


El próximo sábado día 1 de noviembre comienza a rodar una nueva campaña de aventuras flamencas en La Droguería Music, el sello discográfico en el que nos dedicamos exclusivamente al cante jondo. Y lo vamos a hacer con novedades porque, además de los discos que tenemos previstos -de los que pronto tendréis noticias-, vamos a poner en marcha dos series monográficas muy interesantes por su contenido. 

La primera de estas series se titula JOVEN CANTE JONDO, y estará compuesta por una colección de diez EP´s de cuatro cantes -al estilo de los antiguos singles de vinilo- en los que van a participar cantaores y cantaoras jóvenes. Artistas incipientes, con las ideas muy claras, de muy distintas estéticas dentro de la "cajita de zapatos" en la que cabe el cante cuando se formula con una voz y una guitarra. Se trata de gente preparada, con muy buen gusto, pero prácticamente desconocida en la mayoría de los casos.


La responsabilidad de abrir JOVEN CANTE JONDO la tiene el cantaor morisco Juan Menese (Palencia, 1975), que ha registrado para la ocasión seguiriyas, tientos, petenera y soleares, con la guitarra de Antonio García. Todo, con nuevo repertorio de letras –las de Manuel Velázquez García-Baquero- además de contar con el apoyo fotográfico del gran Pepe Lamarca y el grafismo de su paisano el pintor Patricio Hidalgo.

Juan siempre estuvo interesado en el flamenco, pero el ser sobrino de un tótem del cante le frenó en la idea de seguir sus pasos: demasiada responsabilidad. Por eso se expresaba en la intimidad de sus amistades. Ahora se ha decidido a dar el salto. Es cierto que no ha empezado con diez añitos, pero está cogiendo el ritmo de una forma vertiginosa. Además, viene avalado por el sello de su casta en el timbre de la voz. Espero que les sorprenda y les guste.

martes, 21 de octubre de 2014

PRECEDENTES DEL FONÓGRAFO (y II): EL PALEÓFONO



"En los últimos días del año 1877 ha surgido justamente una maravilla en hombres de tres sabios de tres naciones diferentes que simultáneamente han dado con ella sin sospechar que el descubrimiento tuviera tres naciones y tres padres diferentes. Charles Cros en Francia, Napoli[1] en Italia y Edison en América, estudiando el teléfono, han tenido al mismo tiempo la idea de escribir el sonido como se escriben las palabras, de archivar los discursos, las voces y las notas, como los libros, y dejar grabada para los siglos futuros la elocuencia hablada del orador o la voz arrebatadora del cantante, como se legó, desde que la escritura fue descubierta, la trasmisión eterna del pensamiento"[2]. Así resumía un periódico español de los primeros días de 1878 la historia de la invención del primer sistema de sonido grabado que consiguió comercializarse. Pero las cosas no fueron del todo limpias. Verán.

Las crónicas cuentan que el francés Charles Cros (Fabrezan, 1842-París, 1888)[3] inventó a principios de 1877 una máquina parlante a la que llamó Paleófono. De hecho, el 10 de abril de ese año depositó en la Academia de las Ciencias francesa un pliego con la descripción de su aparato, definiéndolo como "un procedimiento de registro y reproducción de los fenómenos percibidos por el oído". Cros afirmaba que "…si una membrana provista de un punzón traza un surco por la acción de un sonido, ese surco hará vibrar la membrana cuando el punzón vuelva a pasar por el surco y se recuperará el sonido inicial". Hasta aquí, todo claro: a todos los efectos, Charles Cros debiera contar históricamente como el inventor de la primera máquina que grabó sonidos y después los reprodujo. Pero no fue así. Los meses comenzaron a pasar para Cros y no tenía noticias de que los académicos franceses hubiesen patentado su Paleófono. Además, a finales del mes de julio, supo que su colega americano Thomas Alva Edison (Ohio, 1847- Nueva Jersey, 1931) acababa de realizar el mismo experimento que él, consiguiendo mejores avances. Está claro que ambos inventos venían a ser una mejora del teléfono[4]; o lo que, salvando las distancias, hoy consideraríamos una App del móvil.
Charles Cros

Llegado el mes de agosto, Cros debió ponerse de todos los colores al saber que el día 12 de ese mes John Kruesi, uno de los obreros de Edison, había construido el primer Fonógrafo[5]. Mientras tanto la Academia francesa seguía sin pronunciarse sobre la patente de su Paleófono. El tiempo corría en su contra de una manera preocupante. Por eso se apresuró a presentar el invento en prensa el 10 de octubre de 1877, en La semaine du Clergé, en un artículo escrito por el abab Levoir bajo el seudónimo L'Abbé Leblanc; con tan mala fortuna que en ese texto dicho abad utiliza la palabra Fonógrafo para referirse al Peleófono. Poco después, Edison puso de largo su máquina parlante en la revista Scientific American, el 17 de noviembre. Parece ser que sólo entonces, tras el revuelo correspondiente, la Academia de las Ciencias francesa accedió a abrir el pliego que Charles Cros les había remitido en abril. Así que el 3 de diciembre, se dio por fin a conocer la idea del Paleógrafo; cuando el Fonógrafo de Edison era más que popular. 

Con todo, Edison no presentó una solicitud de patente hasta los últimos días de 1877, y no se le concedió hasta la sesión académica del 11 de marzo de 1878. Se dijo en su momento que Edison consiguió adjudicarse la autoría del invento gracias a que era más poderoso económicamente que Cros. Al respecto, puede que sea pensar mal o muy mal, pero lo cierto es que el Conde de Moncell, académico francés que leyó el pliego del Fonógrafo de Edison -que fue acogido incrédulamente, como si sus señorias no hubiesen visto un par de meses antes el Paleófono de Cros- fue difusor oficial del invento a través de un libro titulado "Le téléphone, le microphone et le phonographe", publicado poco después y traducido a varios idiomas… Da que pensar. Como ya sabréis, la historia general, -la que está en los libros de texto de los colegios y en las ya antiguas enciclopedias-, no suele hacerse eco de estas conspiraciones. Ni de otras.
 



[1] No hemos encontrado referencia alguna a este inventor y su propuesta de fonógrafo.
[2] 1878-01-07 - El Imparcial - La Semana en París.
[3] Cros fue físico, poeta y desarrolló un sistema para revelar fotografías a color. También fue importantísimo para la invención del gramófono, como veremos más adelante.
[4] Hacia 1857 el italiano Antonio Meucci inventó el teléfono, llamándolo teletrófono. No obstante, el primero en patentarlo fue Alexander Graham Bell en 1876. 
[5] 1928-11-17 - Alrededor del Mundo – Figuras Mundiales: Thomas Alva Edison.

jueves, 9 de octubre de 2014

PRECEDENTES DEL FONÓGRAFO (I): EL FONOAUTÓGRAFO


A simple vista se advierte que Edouard-Leon Scott de Martinville se inspiró en el experimento de 1807 de Thomas Young[1], porque utilizaba una especie oscilógrafo mecánico para fijar el rastro del movimiento ondulatorio sobre un soporte. Leon Scott, que había nacido en 1817 en París, entró a trabajar muy joven en la imprenta de su padre como corrector de obras relacionadas con la ciencia. Este empleo, que ejercía desde 1834, le sirvió para conocer a muchos científicos que frecuentaban el taller familiar. Como en aquellos años la fotografía acababa de facilitar el registro de las radiaciones luminosas, los sabios se preguntaban si de igual manera se podría avanzar en la fijación de las vibraciones sonoras.

Hacia 1852, encontrándose Scott corrigiendo las pruebas de un tratado de fisiología del profesor Longet, se encontró con unos grabados de anatomía auditiva. Pensó entonces imitar el funcionamiento del aparato auditivo plasmándolo en un sistema mecánico; sustituyendo el tímpano por una membrana elástica y la cadena de huesecillos por una serie de palancas que moverían un estilete que presionaría en una superficie de papel cubierta por humo. Su fin último era desarrollar un método de estenografía o taquigrafía con el que grabar una conversación completa sin ninguna omisión. Terminó el diseño varios años después y lo entregó a la Academia Francesa de las Ciencias el 26 de enero de 1857. Dos meses después, recibió la patente francesa[2].

 
Retrato de Leon Scott, dibujo y fotografía del Fonoautógrafo

El aparato consistía en una bocina que recogía las ondas y por cuyo extremo más abierto se hablaba o cantaba. En el extremo opuesto tenía una membrana elástica unida a un punzón que vibraba cuando llegaba el sonido. El movimiento de esas vibraciones se recogía -a través del punzón- sobre un cilindro giratorio recubierto de papel ahumado. Scott formó una sociedad para fabricar sus Fonoautógrafos y logró vender varios a laboratorios científicos, que los usaron para la investigación del sonido[3]. Pero no tuvo apoyo de la Academia de las Ciencias y su descubrimiento cayó en dominio público. Suponemos que el origen de esta contrariedad estaba en que el Fonoautógrafo podía transcribir sonido a un medio visible, pero no tenía modo de ser reproducido. No obstante, hasta la llegada del Fonógrafo a partir de 1877 no se entendió que la onda grabada por el Fonoautógrafo podía ser reproducirse.

 
Lámina de Fonoautógrafo

En la prensa de la época el hallazgo se vivió con escepticismo y curiosidad y, en el caso de España, con la fantasía que nos caracteriza:

 
Impresiones sobre el Fonoatógrafo en el periódico La España de 12 de mayo de 1857. 

Con todo, Scott hizo muchas pruebas del aparato algunas de las cuales depositó en la Académie des Sciences francesa. Un total de doce láminas de Fonoautógrafos impresionadas por él mismo que durmieron siglo y medio, hasta que en 2008 los historiadores americanos de sonido Patrick Feaster y David Giovannoni las encontraron en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial. Alguna data de 1853, pero es inaudible. La mayoría son de 1860. Una vez escaneadas, se realizó una copia digital en el Laboratorio Nacional Lawrence de Berkeley y se trataron todas las muestras para poder ser reproducidas en un programa informático previamente desarrollado por la Biblioteca del Congreso. Este programa supone un método alternativo de reproducción de sonido, a través de la conversión gráfica de las ondas sonoras.

Una de estas láminas, impresa del 9 de abril de 1860 recoge a alguien cantando "Aun Clair de la Lune" durante 10 segundos. Lo que significa que Leon Scott se adelantó en 17 años a Edison. En lo sucesivo, Scott impresiona varias versiones más de esta canción, así como la escala musical cantada (do-re-mi-fa-sol-la-si), un extracto del Othello del dramaturgo francés Jean-François Ducis, otro trozo del drama pastoral Aminta de Torquato Tasso, el Vole, petite abeille de la ópera cómica Le Reine Topaze de Victor Massé,  entre otras muestras menos audibles. 

 Ejemplos 1853-1860

Cuando Edison anunció su Fonógrafo en 1877, Leon Scott cayó en la cuenta de las posibilidades de su Fonoautógrafo pero ya fue demasiado tarde. Tras haber pasado el resto de su vida como librero en París, falleció el 26 de abril de 1879.



[1] En la entrada “INSPIRADORES DE LA MÚSICA GRABADA”  de este mismo blog ya escribí sobre la importancia del inglés Thomas Young en el origen del proceso físico que dio lugar al Fonoautógrafo y sus derivados. http://chemilopez.blogspot.com.es/2014/08/inspiradores-de-la-musica-grabada.html 
[2] El 25 de marzo de 1857. 
[3] El aparato resultó útil para el estudio de los sonidos vocales y fue usado por los Donders, Schneebeli y Marage.

domingo, 5 de octubre de 2014

CIEN AÑOS DE LA NIÑA DE LOS PEINES EN ÉCIJA

Seguramente estuvo muchas más veces en Écija pero no he querido dejar la ocasión para el recuerdo de la efeméride, porque este mes de octubre se cumplen cien años de la primera actuación de La Niña de los Peines en la Ciudad del Sol. Tenía entonces 24 años. Sucedió entre el 9 y el 17 de octubre de 1914, dentro de un programa de actividades en el que se alternaban su actuación y la del dúo Los Guayarminos[1] con la proyección de cintas cinematográficas.

De esta primera aparición en Écija nos ha quedado información de un programa de mano con fecha de 4 de octubre de 1914, de la compañía que estuvo previamente en cartelera en el Teatro de Écija[2]; la del primer actor Rafael Alaria y las tiples Cándida y Blanca Suarez[3]. Al final de dicho programa de mano -de la última representación de la compañía- aparece anunciado el debut de Pastora en la siguiente semana.

Programa de mano de 1914 
(propiedad del autor del blog)

No sé quién pudo acompañarle a la guitarra en esta ocasión pero, al respecto, meses antes de llegar a Écija, Los Guayarminos y La Niña de los Peines estuvieron anunciados en el Teatro Cómico de Cádiz dónde Pastora se hizo acompañar por Juan Gandulla Habichuela[4] obteniendo un éxito rotundo pues “...el público entero le prodigó entusiásticas ovaciones y los olés y los bravos interrumpían a la intérprete fiel de los cantares flamencos. El público, atronando el espacio con su vocerío y aclamaciones, consiguió que la artista cantara sus famosas bulerías, creación de la misma...”. 

Reacción radicalmente distinta a la que provocó en el público ecijano, a tenor de lo que quedó escrito en la prensa local: “...han actuado en este teatro, con escaso éxito, los duetistas Los Guayarminos, que no consiguieron atraerse al público, a pesar de sus buenas condiciones artísticas. La exhibición de estos artistas fue acompañada de cintas cinematográficas que gustaron mucho al público que ha concurrido a las secciones. Después ha actuado en la misma forma, es decir alternado con cine, la célebre cantadora de flamenco La Niña de los Peines, cuyo arte y cuyo renombre no ha visto justificado aquella parte de público que no se deja llevar de reclamos emocionantes, y sin embargo las entradas de cada sección han sido otros tantos llenos de teatro. ¿Por qué?. No lo sabemos. Pero en nuestro sentir, y el de muchas personas, la popular cantadora de flamenco, no posee más que extensa y bien timbrada voz, aunque algo gastada. Arte, expresión, sentimiento, no se ven ni se oyen por ninguna parte. Lo que no impide que nos alegremos del éxito obtenido por la empresa. A cada uno lo suyo”[5]. Ahí lo dejo.

Pastora regresaría en 1919. En dos ocasiones. Primero se anuncia su llegada a finales del mes de junio[6]que llevará mucha gente…” al cine del Casino de Artesanos[7], una sociedad cuyo salón de teatro se mantiene prácticamente intacto en la actualidad. La Niña de los Peines cantará en este escenario entre los días 29 de julio y 3 de septiembre. La prensa local lo calificó como el número de más éxito por lo que fue “…una gran semana para los aficionados al cante jondo…”[8]. Este éxito le valió a nuestra cantaora para regresar al mismo auditorio semanas más tarde, pues el mismo rotativo publicaba en números posteriores: “…podemos anticipar que los amantes de lo jondo están de enhorabuena; la sin rival Niña de los Peines dejará oír las melodías de su angelical voz en las noches del 21 al 24 de septiembre[9]. No nos parece un buen número este, pero algo es algo… ¿verdad?”[10].

La última noticia de La Niña de los Peines en Écija que tengo recogida es de 1935. Así la Empresa Cabrera ofrece el Salón España al empresario Alberto Monserrat para una única función, celebrada el viernes 26 de julio de 1935. Se trataba de un espectáculo de Ópera Flamenca encabezado por la propia Pastora -de 45 años- en compañía de Pepe Pinto, Pepita Ramos “Niña de Marchena”, Pepita Sevilla, El Americano, Guerrita, Canalejas, El Peluso, el célebre murguista sevillano Regadera, y los guitarristas Antonio Delgado, Manolo Moreno, Esteban de Sanlúcar y Niño Ricardo. Cinco días antes de esta actuación en Écija, Pastora confesó en una entrevista a la periodista Josefina Carabias que estaba desilusionada del cante y deseaba retirarse de los escenarios[11]. Cuando llegaron a Écija, ese mes habían actuado el día 4 de julio en el Circo Price, el 12 en el Teatro Olympia y el 16 del mismo mes en la Plaza de Toros de Madrid. A Pastora la acompañaba Niño Ricardo.

Cartel de 1935 
(propiedad del autor del blog)


[1] Los Guayarminos era una pareja cómica de actores de Jerez de la Frontera formada por Antonio Cardoso Copano y Lucía Osuna.
[2] Que no es otro que el actual Teatro Municipal, antiguo Corral de Comedias (siglo XVII), Teatro Principal y Teatro Sanjuán.
[3] Estuvieron actuando con notable éxito desde el 19 de septiembre, coincidiendo con la Feria de San Mateo y hasta el 5 de octubre. Un total de 16 funciones. Además, el elenco lo completaban Bernardino Ponsetti (tenor) y Luis Beut (barítono).   
[4] 1914-05-08 - Diario de Cádiz
[5] 1914-10-17 - La Opinión Astigitana, nº 842 (AME PR-05)
[6] 1919-07-27 - La Semana, nº 4 (AME PR-03)
[7] La Sociedad Casino de Artesanos se constituyó en octubre de 1862, por lo que puede decirse que es la asociación no religiosa más antigua de Écija.
[8] 1919-08-03 - La Semana, nº 4 (AME PR-03)
[9] Coincidiendo con los días de la Feria de San Mateo.
[10] 1919-08-31 - La Semana, nº 9 (AME PR-03)
[11] 1935-07-21 - Revista Crónica 

lunes, 29 de septiembre de 2014

ENTREVISTA A JOSÉ VALENCIA


Fue en Lebrija. A finales de octubre. Precisamente después de aquella Bienal de 2006 en la que se lanzó a Poveda a esa cima que aún ocupa. Recuerdo que la discográfica del catalán contrató entrevista y portada a la revista La Flamenca -en la que entonces servidor ejercía de redactor jefe-, para que su cara a color estuviese en todos los kioskos de Sevilla el mismo día en que "Tierra de Calma" se estrenaba en el Teatro Lope de Vega a bombo y platillo. Así que, cuando otorgaron el Giraldillo del Cante de esa edición supe que todo se había cuidado milimétricamente para que no fuese a parar a otras manos. Un perfecto plan de marketing que nos colaron con mantequilla. O con pomada, al decir de El Funi. Al día siguiente de la "apoteosis povedista" que muchos experimentaron en la "bombonera" -y algunos contemplamos turulatos-, el joven lebrijano José Valencia dio un magnífico recital de cante en el Teatro Alameda. No es que fuera para volvernos locos pero, sin parafernalias ni colaboraciones estelares y mediáticas, demostró muchísima más y mejor enjundia que el elegido para la gloria. Sin apenas prensa, claro, porque hace ocho años José Valencia no era el artista reconocido de ahora. Ignorado por los programadores, los medios y el gran público que pensaban -piensan aún hoy, he de decir- que gritaba mucho, alargaba los cantes demasiado y era insufrible aguantarle un recital completo, siguió picando piedra hasta que ha acabado por ganarse un sitio sin cambiar en casi nada. A pulso. Mañana, llevado en volandas por muchos de los que en 2006 pasaban olímpicamente de su propuesta, será él quien ocupe el proscenio del Lope de Vega para dar un recital que se editará en CD. Ha llegado su momento y por eso quiero recuperar esta entrevista. Para que muchos sepais -estoy seguro de que a José no se le ha olvidado de donde viene- lo que hay que tragar cuando en esto del arte no te acompañan un par de buenos padrinos...

¿Es verdad que para ser alguien en el cante "palante" hay que grabar un disco con bajo, percusión, tanguitos lolailos y guitarrista de moda?  
Me gusta la música, y lo que está bien hecho y tiene calidad le gusta a todo el que tiene sensibilidad. Pero tengo un enfoque distinto y mi forma de cantar no va con bajos ni musiquitas. Mi primer disco tendría que ser tal como soy yo. Si me conocen cantando de la forma que lo hago, no creo que deba hacer un disco de otro estilo. No serviría para nada. He tenido varias ofertas para grabar, pero las he desechado. ¿Por qué buscan a un cantaor de flamenco para que haga cosas distintas?. En esto no estoy dispuesto a ceder.  

¿Has sido cantaor de concursos?  
Sí, de niño pasé por los concursos. Lo último que hice fue lo de la Bienal, incitado por el morbo de pensar que aquello iba a ser diferente al competir con gente de mi edad y categoría. Pensaba que no era el típico concurso donde estaban los profesionales, que van a la caza y captura de lo que pillen. Se supone que los concursos son para incentivar a los que están empezando, pero creo que se han convertido en un vicio que no motiva a nada. 

1989 - Joselito de Lebrija y Benito Velazquez en Onda Lebrija (Seguiriyas)

En el atrás, le has cantado a los mejores de cada momento…
La verdad es que he tenido la suerte de cantarle a todo lo que se mueve. Este mundo es muy complicado y dar el salto "palante" sin ayuda es dificilísimo. Yo tengo mucho que agradecerle a mis compañeros del baile por todo lo que me han dado. Ese aprendizaje no lo había conseguido años atrás. Es una escuela muy grande y muy difícil y, la verdad es que, no hay mucha gente buena cantando para bailar por esa dificultad. Si los hubiera, no estarían ahí Juan José Amador o El Extremeño que llevan treinta años en el atrás.
 
Naciste por tierras catalanas, imagino que por la inmigración ¿no?

Mi gente se fue para Cataluña por motivos laborales. Yo vivía en Hospitalet, en un barrio que se llama Belbitche. Nací allí accidentalmente pero, como estaban todos mis tíos, las celebraciones se hacían cantando y bailando como en cualquier familia de gitanos de aquí. Después había unas peñas muy buenas, como la Tertulia Antonio Mairena, la Peña Los Cabales, la Peña Fosforito, la Casa de Andalucía de Barcelona… Fueron los sitios donde empecé mi aprendizaje y di los primeros pasos de mi carrera.
 
De hecho debutas como Joselito de Lebrija a los cinco años, en el Palacio de los De­portes de Barcelona, junto a Camarón, El Cabrero y José Menese. ¿Cómo fue aquello?
Esa fue mi primera actuación profesional. Íbamos de pareja mi tío Luis de Lebrija y yo. Él era el que me motivaba, el que venía conmigo a todos los sitios, me puso mi primer nombre artístico, me aconsejaba, me ayudaba en todo… Un maestro en toda regla. Así que se subía conmigo y cantábamos los dos. Yo tenía un repertorio bastante cortito por soleá y bulería, que con cinco años ya era pedirme mucho. A la gente le llamó la atención el nombre. Esperaban a un aficionado de Lebrija ya mayor… y cuando me vieron se quedaron un poco sorprendidos.

Bisnieto por línea materna de Manuela la Juanicha y sobrino de Manuel de Paula ¿Qué otros precedentes tienes en tu familia?

Mis padres no han sido artistas. Mi padre no era si quiera dado a hacer compás. Pero mi madre sí. Cantiñea y tiene buen sentido del ritmo, como la mayoría de sus hermanos… Pero vamos, mi abuelo me cuenta que estamos emparentados con Tío Borrico, Juanichi el Manijero, los Parrilla, Paco La Luz… Antonia Pozo tiene que ver más con Manuel de Paula.
 
Los años pasan en Hostpitalet hasta que en 1983 vuelves a Lebrija…
Yo conocía Lebrija porque veníamos de vacaciones. Aunque nunca me hice a la idea de que iba a venir a vivir aquí. Fue un cambio muy drástico porque las costumbres eran muy distintas. Me costó mucho más trabajo adaptarme. Además, como llegué con la vitola de que cantaba, me lo pusieron mucho más duro. No ha sido fácil agradar y caer bien artísticamente a la gente en mi pueblo. Me han exigido mucho, pero a la larga creo que me ha venido bien. 

Chache Lagaña, Diego Vargas, El Viá, los Montaráz… ¿Qué te encuentras volver a la tierra de tus padres? ¿Quiénes, de los más viejos, cantaban todavía?  
Casi todos… vivían Lagaña, Bastián Bacán, La Cabrillera, La Perrenga, La Morena, El Daíto… todos esos que grabó Pedro Bacán. Había además, una gran cantidad de personas mayores que cantaban y bailaban, y que no eran conocidas. De ahí intentaba uno morder. En aquella época había sitios donde vivirlo en directo, los podías buscar en las tascas de vino, en bodas, en bautizos… entonces era muy común. Hoy es más difícil. La vida es mucho más europea y quizás no se improvise tanto como antes. Hoy vivimos con el reloj en la muñeca. Todo eso ha influido mucho para que no haya sitios de estos.


2006-10-28 - Entrevistando a José Valencia en Lebrija (Foto: Fidel Meneses)

Se nota que tienes a Mairena como uno de los pilares de tu cante.  
Ese es el maestro. Inconscientemente me inculcó la manera de cantar y los conceptos. Aunque después he escuchado a otros muchos pedazos de fenómenos. A Antonio lo conocí personalmente en el año 81 en el concurso de Mairena. Allí no me dieron el premio por la edad, pero me llevé un accésit. Recuerdo que iba con mis padres y quería conocerle. Me encontré a Antonio con un cañero blanco y una guayabera preciosa. Estaba en la esquina de un bar con sus hermanos Manuel y Curro, que estaba cantando. Fue muy entrañable porque me cogió en brazos, me dio un beso y me hizo cantarle. Es un recuerdo que voy a tener toda la vida. Fue un hombre muy legal, gracias a él se profesionalizó el flamenco de manera que podemos ir por el mundo a los mejores teatros y con buenos cachés. Además de lo que grabó y rescató.
 
Mientras se mantenga en esta actitud cantaora, el nombre artístico es indiferente para su público, pero en 2001 cambias a José Valencia ¿Por qué?
 
Fue un momento personal muy complicado en mi vida. Cambié muchas cosas y tomé la decisión de cantar para bailar. De empezar de nuevo. Y quise hacerlo desde el nombre hasta la imagen. Todo. Quise relanzar mi trayectoria artística con una manera de pensar distinta.
 
Eres un rara avis, en el sentido de que haces cantes poco comunes...
 
Durante los últimos años han ido desapareciendo estilos y se han olvidado muchos cantes. Hay que refrescarle a la gente la memoria. He escuchado a muchos artistas en muchas fiestas, mientras los de mi edad estaban en la discoteca. La de veces que yo he llevado a Bastián Bacán a su casa… Es decir, que yo no he aprendido sólo de los discos.

Como valores más impactantes de tu manera de interpretar, destacan la fuerza de tu garganta y -como revolución, como un alarde de poder- el dominio de la medida sobre los tercios y la estructuración del cante de cara a su cuadratura final. Un tira y afloja entre texto-melodía y tiempo. Necesitarás una guitarra infalible en ese sentido. Una claqueta de seis cuerdas….  
El cante tiene su momento de delicadeza y agresividad. Los patrones hay que respetarlos, aunque después te lleves los cantes a tu terreno. Pero no soy tan meticuloso. Cada uno tiene que exponer su personalidad. Eso sí, mi concepto rítmico vuelve loco a los guitarristas. Parece que estoy fuera de tiempo, pero siempre termino a tierra. No se trata de cuadrar a la manera clásica. En lugar de entrar en el tres, entro en el cinco o en el siete.

Por otro lado los matices micro tonales que nos ofreces, que es lo verdaderamente dificultoso en la interpretación. Me refiero a que, respetando el primer tercio y el segundo, en el tercero empiezas a hacer cosas nuevas sobre la melodía. Respetándola al máximo. ¿Cómo se hace eso?
 
No es una cosa premeditada, sale en ese momento. Es una impronta de tu alma. Un momento de éxtasis en el que lo das todo y en el que no sabes, a veces, ni como te puede responder la voz. Pero cuando te viene ese momento, entra en funcionamiento la cabeza y ya empiezas a maquinar como lo vas a resolver. Es después de todo cuando te das cuenta de lo que pasado. Es algo instintivo, innato. Y en milésimas de segundo. Hay veces que te tiras a la piscina y no sabes si la piscina esta llena. El flamenco además de conocimientos, es intuición y arte, y la voz no puede durarte noventa años. Es difícil y complicado, pero confío en mis conocimientos. No me gustan las cosas tan medidas y perfectas.  

2012 - José Valencia y Juan Ramón Caro (Seguiriyas)

Has participado en tres espectáculos en la última Bienal, en dos cantando para el baile de El Grilo y Andrés Marín, y en el tuyo propio como solista. Después de unas críticas excelentes de público y prensa. ¿Esperaba llevarse el Giraldillo o los premios de este tipo no te interesan?
Ni esperaba llevármelo, ni esperaba en principio optar a ellos. Yo no iba a la Bienal a luchar por un premio, sino a hacer mi presentación. Estoy muy contento con las críticas de público, prensa, aficionados y artistas. Hay un consejo asesor que, quizás ha pensado que no estoy a la altura de otros cantaores. Pero vamos, también me dieron el premio revelación hace dos años, y llevaba cinco Bienales a mis espaldas. Es decir, que no han pasado de mí ahora, llevan diez años pasando de José Valencia. Al final, el Giraldillo es sólo una estatua que ocupa mucho sitio, coge mucho polvo y que no te da trabajo.
 
¿Cuáles son los defectos que observas en la gente joven, en algunas llamadas primeras figuras entre ellos? ¿Qué está minando el futuro del cante?  
Llevo más de veinte años currando en este mundo, y veo como pasan por delante un montón de gente que está empezando y que los hacen figura por la cara. Llegas a pensar que nunca dejarás de ser una promesa. Y la culpa de esto la tienen quienes están por detrás, que le están dando más bombo de la cuenta. En las tres facetas. Pero si más alto están, más dura será la caída. Yo creo que esto es más lento. Es una carrera de fondo. Y no tan sólo trabajar, y al día siguiente tirarse en casa a jugar con la Play Station. Porque alguien escuche tres mil discos no va a saber más que nadie. ¿Y las vivencias?. Si no hay vivencias no hay flamenco.