miércoles, 13 de agosto de 2014

OMEGA: EL PUNTO Y FINAL (I)

La masa social del flamenco[1], tan celosa de sus elementos, nunca aceptó que determinados artistas probaran suerte en otros géneros. Es cierto que pocas veces estas aventuras fueron beneficiosas para lo “jondo” y sólo -tras Sabicas y Joe Beck que grabaron "Rock Encounter" en 1966-, Smash, Triana, Lole y Manuel, Lebrijano, Veneno, Camarón, Paco de Lucía, Morente, Pata Negra, Ketama o Mártires del Compás, originaron material de relevancia; siendo el flamenco quien siempre aportaba a las demás músicas y no al contrario. Otra cosa está clara: después de Omega (1996), ni el propio Morente presentó trabajos que significaran una verdadera novedad para el proceso de evolución. Por otro lado, habría que calcular los daños colaterales: el precio pagado para que la experimentación estuviese al alcance de cualquiera. El propio Kiko Veneno ha llegado a cuestionarse públicamente si él era el culpable de sucedáneos como los que salen en Los 40 Principales (El Barrio, Pitingo, Fondo Flamenco, Chambao, Andy y Lucas, Camela…) que la prensa musical ha etiquetado como flamenco. O mucho peor: como “flamenkito”[2]


Joe Strummer (The Clash) & Jesús Arias en Granada (Foto: Juan Jesús García)

Volviendo a Omega, y a la posibilidad de que -con la perspectiva histórica suficiente- sea catalogado como el último disco útil del “periodo de las fusiones”, contacté con Jesús Arias[3], guitarrista del grupo punk granadino T.N.T., hermano de Antonio Arias e ideólogo originario del proyecto Morente-Lagartija Nick. Me interesaba indagar en esta obra tan discutida para que la ortodoxia deje de verla desde su propia órbita, puesto que no estamos ante un disco de cante, sino de punk-rock en el que interviene un cantaor al que encantaba “cabrear” al personal. Según Jesús Arias, Omega parte de una idea suya de 1983 que consistía en convertir Poeta en Nueva York en canciones punk, con intentos de mezclar Helter Skelter (The Beatles) con Niña ahogada en un pozo, por ejemplo. El proyecto iba muy despacio hasta que Jesús coincidió con el cantautor Raúl Alcover en el cementerio de Granada -el 10 de agosto de 1995-, en el entierro del concejal Rafael Fernández Piñar. Raúl le contó que estaba atascado en la producción de un disco de Morente sobre versiones flamencas de Leonard Cohen. Jesús le habló de la idea lorquiana que andaba desarrollando. 

Alcover pensó que aquello interesaría mucho a Morente que, picado por la curiosidad, pidió "unas líneas" a modo de proyecto. Recibió 113 folios en los que Jesús Arias explicaba “cómo funcionaban los poemas de Lorca entre sí, cómo estaban interconectados y cómo unas metáforas llevaban a otras y todo parecía estar encadenado en una especie de tela de araña fascinante”. Jesús imaginaba “ambientes de hospitales, quejíos, seguiriyas con alarmas, el ruido del mundo en guerra y Morente gritándole al cielo desde lo más alto del Empire State Building de Nueva York”. En los días en que el cantaor dio el sí definitivo, los "Lagartija" escuchaban a Nine Inch Nails: “aquellas guitarras fulminantes, esas baterías en cascada, aquella locura sonora era bestial”


Raúl Alcover & Enrique Morente (Foto: raulalcover.com)


Tras el acuerdo[4]empezaron a surgir ideas: “Enrique estaba excitadísimo. Nos recogió con Juan Mesas, su manager, en su Peugeot 204 blanco, y fuimos al local que teníamos a las afueras de Granada, en lo que aquí se conoce como El Puente de los Vados... a unos ocho o diez kilometros de Granada camino del aeropuerto". Morente observaba con curiosidad y se sorprendía del volumen con que ensayaban: “ahora entiendo toda la adrenalina que debe sentir Mick Jagger con los Rolling Stones, dijo. Pero el impacto llegó cuando Erick, el batería, comenzó a explicar lo que habían preparado para el tema que abría el disco: “Enrique, tú empiezas cantando el poema todo el tiempo que quieras y después nosotros hacemos esto...” y los "Lagartija" entraron como una ametralladora: “Morente se tuvo que sentar junto a la tarima de la batería tapándose los oídos. Juan Mesas, igual. Se les vino el mundo encima". Tras aquello, dijo Erick: “Y ahora es cuando tú cantarías ¡las hierbaaaaaas!”. De nuevo un cañonazo y los ojos como platos. Tocaron toda la parte violenta del tema. Un golpe seco y silencio:

- Erick: “¿Qué te parece la idea, Enrique?”. 
- Morente: “Estoy sin palabras. Esto es la hostia. Virgen Santísima. Es brutal. Es lo mejor que me ha podido pasar a mí nunca. ¡Joder! ¡Venga un micrófono, que esto es muy grande!. ¿Has escuchado, Juan Mesas? ¡Es la leche! ¡Lo bien que lo vamos a pasar!. Desde ahora mismo, públicamente, renuncio al flamenco y decido convertirme en cantante, con todos mis respetos... ¡Renuncio al flamenco y me hago del punk-rock!”. 


Morente & Lagartija Nick (Foto: Juan Antonio Palma)

Para lo que vendría después, “fue muy importante encarar la filosofía de la colaboración. Nosotros teníamos muy claro que no queríamos hacer rock andaluz. Queríamos un enfoque diferente” cuenta Jesús Arias, que recuerda cual fue el punto de vista de Morente: “se trata de que cada uno vaya a lo suyo: vosotros siendo punkis… yo a mis cantes. Porque si cuadro una seguiriya, cabalmente, ningún entendido podrá ponerme reparos; lleve detrás una guitarra flamenca, una orquesta sinfónica o un grupo punk. Que estos dos trenes choquen entre ellos, a ver lo que sale”[5]

CONTINUARÁ...


[1] Este artículo (que voy a repartir en tres entradas de mi blog) me lo publicaron en la revista Sevilla Flamenca nº 114 de diciembre de 2010, en un especial por el fallecimiento, semanas antes, del cantaor granadino Enrique Morente. Unos meses después -mayo de 2011- el periodista y amigo Bruno Galindo presentó OMEGA: Historia oral del álbum que unió a Enrique Morente, Lagartija Nick, Leonard Cohen y Federico García Lorca (2011) a través de la editoral Lengua de Trapo. Para la ocasión, he aumentado un poco el texto y he incluído las notas al pie que no se publicaron en Sevilla Flamenca.
[2] Kiko Veneno se hacía esta pregunta al final del documental Dame Veneno (2008) del realizador Pedro Barbadillo. Los nombres de los artistas entre paréntesis no los dijo él, son de mi cosecha propia… 
[3] En enero de 2006, el periodista y músico Jesús Arias publicó un post muy celebrado en el foro de la web ipunkrock.com con el “nick” ExxonValdez, en el que contaba sus vivencias como creador de la idea original y, por tanto, integrante importantísimo del proyecto Omega. Alguien le fue con el cuento -tergiversado-  a Morente, que lo llamó enfurecido recriminándole el hecho. Arias dejó de escribir sobre el tema, pero ya había contado muchísimo. Os dejo el enlace, del que yo saqué en su momento muchísima información, que el propio Jesús Arias me certificó vía conversación telefónica: http://www.ipunkrock.com/vb/showthread.php?92106-OMEGA-RECUERDOS&highlight=omega 
[4] Morente dio el sí definitivo a Erick Jiménez (batería) en el pub El Lokal, de Granada.
[5] Una de las grandes claves del éxito de Omega es, por tanto, que cada uno siguió siendo puro en lo suyo. En el disco no había fusión de ningún tipo.

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