lunes, 29 de septiembre de 2014

ENTREVISTA A JOSÉ VALENCIA


Fue en Lebrija. A finales de octubre. Precisamente después de aquella Bienal de 2006 en la que se lanzó a Poveda a esa cima que aún ocupa. Recuerdo que la discográfica del catalán contrató entrevista y portada a la revista La Flamenca -en la que entonces servidor ejercía de redactor jefe-, para que su cara a color estuviese en todos los kioskos de Sevilla el mismo día en que "Tierra de Calma" se estrenaba en el Teatro Lope de Vega a bombo y platillo. Así que, cuando otorgaron el Giraldillo del Cante de esa edición supe que todo se había cuidado milimétricamente para que no fuese a parar a otras manos. Un perfecto plan de marketing que nos colaron con mantequilla. O con pomada, al decir de El Funi. Al día siguiente de la "apoteosis povedista" que muchos experimentaron en la "bombonera" -y algunos contemplamos turulatos-, el joven lebrijano José Valencia dio un magnífico recital de cante en el Teatro Alameda. No es que fuera para volvernos locos pero, sin parafernalias ni colaboraciones estelares y mediáticas, demostró muchísima más y mejor enjundia que el elegido para la gloria. Sin apenas prensa, claro, porque hace ocho años José Valencia no era el artista reconocido de ahora. Ignorado por los programadores, los medios y el gran público que pensaban -piensan aún hoy, he de decir- que gritaba mucho, alargaba los cantes demasiado y era insufrible aguantarle un recital completo, siguió picando piedra hasta que ha acabado por ganarse un sitio sin cambiar en casi nada. A pulso. Mañana, llevado en volandas por muchos de los que en 2006 pasaban olímpicamente de su propuesta, será él quien ocupe el proscenio del Lope de Vega para dar un recital que se editará en CD. Ha llegado su momento y por eso quiero recuperar esta entrevista. Para que muchos sepais -estoy seguro de que a José no se le ha olvidado de donde viene- lo que hay que tragar cuando en esto del arte no te acompañan un par de buenos padrinos...

¿Es verdad que para ser alguien en el cante "palante" hay que grabar un disco con bajo, percusión, tanguitos lolailos y guitarrista de moda?  
Me gusta la música, y lo que está bien hecho y tiene calidad le gusta a todo el que tiene sensibilidad. Pero tengo un enfoque distinto y mi forma de cantar no va con bajos ni musiquitas. Mi primer disco tendría que ser tal como soy yo. Si me conocen cantando de la forma que lo hago, no creo que deba hacer un disco de otro estilo. No serviría para nada. He tenido varias ofertas para grabar, pero las he desechado. ¿Por qué buscan a un cantaor de flamenco para que haga cosas distintas?. En esto no estoy dispuesto a ceder.  

¿Has sido cantaor de concursos?  
Sí, de niño pasé por los concursos. Lo último que hice fue lo de la Bienal, incitado por el morbo de pensar que aquello iba a ser diferente al competir con gente de mi edad y categoría. Pensaba que no era el típico concurso donde estaban los profesionales, que van a la caza y captura de lo que pillen. Se supone que los concursos son para incentivar a los que están empezando, pero creo que se han convertido en un vicio que no motiva a nada. 

1989 - Joselito de Lebrija y Benito Velazquez en Onda Lebrija (Seguiriyas)

En el atrás, le has cantado a los mejores de cada momento…
La verdad es que he tenido la suerte de cantarle a todo lo que se mueve. Este mundo es muy complicado y dar el salto "palante" sin ayuda es dificilísimo. Yo tengo mucho que agradecerle a mis compañeros del baile por todo lo que me han dado. Ese aprendizaje no lo había conseguido años atrás. Es una escuela muy grande y muy difícil y, la verdad es que, no hay mucha gente buena cantando para bailar por esa dificultad. Si los hubiera, no estarían ahí Juan José Amador o El Extremeño que llevan treinta años en el atrás.
 
Naciste por tierras catalanas, imagino que por la inmigración ¿no?

Mi gente se fue para Cataluña por motivos laborales. Yo vivía en Hospitalet, en un barrio que se llama Belbitche. Nací allí accidentalmente pero, como estaban todos mis tíos, las celebraciones se hacían cantando y bailando como en cualquier familia de gitanos de aquí. Después había unas peñas muy buenas, como la Tertulia Antonio Mairena, la Peña Los Cabales, la Peña Fosforito, la Casa de Andalucía de Barcelona… Fueron los sitios donde empecé mi aprendizaje y di los primeros pasos de mi carrera.
 
De hecho debutas como Joselito de Lebrija a los cinco años, en el Palacio de los De­portes de Barcelona, junto a Camarón, El Cabrero y José Menese. ¿Cómo fue aquello?
Esa fue mi primera actuación profesional. Íbamos de pareja mi tío Luis de Lebrija y yo. Él era el que me motivaba, el que venía conmigo a todos los sitios, me puso mi primer nombre artístico, me aconsejaba, me ayudaba en todo… Un maestro en toda regla. Así que se subía conmigo y cantábamos los dos. Yo tenía un repertorio bastante cortito por soleá y bulería, que con cinco años ya era pedirme mucho. A la gente le llamó la atención el nombre. Esperaban a un aficionado de Lebrija ya mayor… y cuando me vieron se quedaron un poco sorprendidos.

Bisnieto por línea materna de Manuela la Juanicha y sobrino de Manuel de Paula ¿Qué otros precedentes tienes en tu familia?

Mis padres no han sido artistas. Mi padre no era si quiera dado a hacer compás. Pero mi madre sí. Cantiñea y tiene buen sentido del ritmo, como la mayoría de sus hermanos… Pero vamos, mi abuelo me cuenta que estamos emparentados con Tío Borrico, Juanichi el Manijero, los Parrilla, Paco La Luz… Antonia Pozo tiene que ver más con Manuel de Paula.
 
Los años pasan en Hostpitalet hasta que en 1983 vuelves a Lebrija…
Yo conocía Lebrija porque veníamos de vacaciones. Aunque nunca me hice a la idea de que iba a venir a vivir aquí. Fue un cambio muy drástico porque las costumbres eran muy distintas. Me costó mucho más trabajo adaptarme. Además, como llegué con la vitola de que cantaba, me lo pusieron mucho más duro. No ha sido fácil agradar y caer bien artísticamente a la gente en mi pueblo. Me han exigido mucho, pero a la larga creo que me ha venido bien. 

Chache Lagaña, Diego Vargas, El Viá, los Montaráz… ¿Qué te encuentras volver a la tierra de tus padres? ¿Quiénes, de los más viejos, cantaban todavía?  
Casi todos… vivían Lagaña, Bastián Bacán, La Cabrillera, La Perrenga, La Morena, El Daíto… todos esos que grabó Pedro Bacán. Había además, una gran cantidad de personas mayores que cantaban y bailaban, y que no eran conocidas. De ahí intentaba uno morder. En aquella época había sitios donde vivirlo en directo, los podías buscar en las tascas de vino, en bodas, en bautizos… entonces era muy común. Hoy es más difícil. La vida es mucho más europea y quizás no se improvise tanto como antes. Hoy vivimos con el reloj en la muñeca. Todo eso ha influido mucho para que no haya sitios de estos.


2006-10-28 - Entrevistando a José Valencia en Lebrija (Foto: Fidel Meneses)

Se nota que tienes a Mairena como uno de los pilares de tu cante.  
Ese es el maestro. Inconscientemente me inculcó la manera de cantar y los conceptos. Aunque después he escuchado a otros muchos pedazos de fenómenos. A Antonio lo conocí personalmente en el año 81 en el concurso de Mairena. Allí no me dieron el premio por la edad, pero me llevé un accésit. Recuerdo que iba con mis padres y quería conocerle. Me encontré a Antonio con un cañero blanco y una guayabera preciosa. Estaba en la esquina de un bar con sus hermanos Manuel y Curro, que estaba cantando. Fue muy entrañable porque me cogió en brazos, me dio un beso y me hizo cantarle. Es un recuerdo que voy a tener toda la vida. Fue un hombre muy legal, gracias a él se profesionalizó el flamenco de manera que podemos ir por el mundo a los mejores teatros y con buenos cachés. Además de lo que grabó y rescató.
 
Mientras se mantenga en esta actitud cantaora, el nombre artístico es indiferente para su público, pero en 2001 cambias a José Valencia ¿Por qué?
 
Fue un momento personal muy complicado en mi vida. Cambié muchas cosas y tomé la decisión de cantar para bailar. De empezar de nuevo. Y quise hacerlo desde el nombre hasta la imagen. Todo. Quise relanzar mi trayectoria artística con una manera de pensar distinta.
 
Eres un rara avis, en el sentido de que haces cantes poco comunes...
 
Durante los últimos años han ido desapareciendo estilos y se han olvidado muchos cantes. Hay que refrescarle a la gente la memoria. He escuchado a muchos artistas en muchas fiestas, mientras los de mi edad estaban en la discoteca. La de veces que yo he llevado a Bastián Bacán a su casa… Es decir, que yo no he aprendido sólo de los discos.

Como valores más impactantes de tu manera de interpretar, destacan la fuerza de tu garganta y -como revolución, como un alarde de poder- el dominio de la medida sobre los tercios y la estructuración del cante de cara a su cuadratura final. Un tira y afloja entre texto-melodía y tiempo. Necesitarás una guitarra infalible en ese sentido. Una claqueta de seis cuerdas….  
El cante tiene su momento de delicadeza y agresividad. Los patrones hay que respetarlos, aunque después te lleves los cantes a tu terreno. Pero no soy tan meticuloso. Cada uno tiene que exponer su personalidad. Eso sí, mi concepto rítmico vuelve loco a los guitarristas. Parece que estoy fuera de tiempo, pero siempre termino a tierra. No se trata de cuadrar a la manera clásica. En lugar de entrar en el tres, entro en el cinco o en el siete.

Por otro lado los matices micro tonales que nos ofreces, que es lo verdaderamente dificultoso en la interpretación. Me refiero a que, respetando el primer tercio y el segundo, en el tercero empiezas a hacer cosas nuevas sobre la melodía. Respetándola al máximo. ¿Cómo se hace eso?
 
No es una cosa premeditada, sale en ese momento. Es una impronta de tu alma. Un momento de éxtasis en el que lo das todo y en el que no sabes, a veces, ni como te puede responder la voz. Pero cuando te viene ese momento, entra en funcionamiento la cabeza y ya empiezas a maquinar como lo vas a resolver. Es después de todo cuando te das cuenta de lo que pasado. Es algo instintivo, innato. Y en milésimas de segundo. Hay veces que te tiras a la piscina y no sabes si la piscina esta llena. El flamenco además de conocimientos, es intuición y arte, y la voz no puede durarte noventa años. Es difícil y complicado, pero confío en mis conocimientos. No me gustan las cosas tan medidas y perfectas.  

2012 - José Valencia y Juan Ramón Caro (Seguiriyas)

Has participado en tres espectáculos en la última Bienal, en dos cantando para el baile de El Grilo y Andrés Marín, y en el tuyo propio como solista. Después de unas críticas excelentes de público y prensa. ¿Esperaba llevarse el Giraldillo o los premios de este tipo no te interesan?
Ni esperaba llevármelo, ni esperaba en principio optar a ellos. Yo no iba a la Bienal a luchar por un premio, sino a hacer mi presentación. Estoy muy contento con las críticas de público, prensa, aficionados y artistas. Hay un consejo asesor que, quizás ha pensado que no estoy a la altura de otros cantaores. Pero vamos, también me dieron el premio revelación hace dos años, y llevaba cinco Bienales a mis espaldas. Es decir, que no han pasado de mí ahora, llevan diez años pasando de José Valencia. Al final, el Giraldillo es sólo una estatua que ocupa mucho sitio, coge mucho polvo y que no te da trabajo.
 
¿Cuáles son los defectos que observas en la gente joven, en algunas llamadas primeras figuras entre ellos? ¿Qué está minando el futuro del cante?  
Llevo más de veinte años currando en este mundo, y veo como pasan por delante un montón de gente que está empezando y que los hacen figura por la cara. Llegas a pensar que nunca dejarás de ser una promesa. Y la culpa de esto la tienen quienes están por detrás, que le están dando más bombo de la cuenta. En las tres facetas. Pero si más alto están, más dura será la caída. Yo creo que esto es más lento. Es una carrera de fondo. Y no tan sólo trabajar, y al día siguiente tirarse en casa a jugar con la Play Station. Porque alguien escuche tres mil discos no va a saber más que nadie. ¿Y las vivencias?. Si no hay vivencias no hay flamenco.

viernes, 26 de septiembre de 2014

MORENO GALVÁN, PRODUCTOR DE DISCOS DE CANTE (y III)


La versión oficial del ocaso de la vida artística de Francisco cuenta que padecía una enfermedad degenerativa que lo sentó a una silla de ruedas de la que jamás se levantó. Mas la versión extraoficial revela que Francisco se desilusionó con todos, se sintió incomprendido en su arte, en su dedicación a La Puebla, al flamenco… y fue dejándose ir hasta hacerlo definitivamente el 21 de junio de 1999. 

Independientemente de como fuesen sus últimos años, Moreno Galván dejó escrito un disco completo para Miguel Vargas -fallecido en 1997- que nunca llegó a grabarse. Por otro lado, la producción de Menese "Firme me mantengo" (Pasión 4P-023) ya corrió a cargo de Enrique de Melchor en enero de 1991, en los estudios Musitron de Madrid con José Luis Garrido como técnico. No obstante, en los años que van desde 1987 a 1991, Menese se encontró con que Francisco seguía escribiéndole, pero no se dedicaba a él como antaño. De hecho, para "Firme me mantengo" acude a letras que ya había grabado anteriormente Miguel Vargas[1].


1972 - José Menese y Manolo Brenes (Liviana) en Rito y Geografía del Cante[2]

En resumen, y según las palabras de algunos protagonistas de esta historia, la función de Francisco como productor fue la siguiente:

Diego Clavel: "Mi primer disco lo grabé gracias a él. Nos hacía escuchar los cantes en su estudio -digo nos hacía, porque también estaban Menese y Miguel Vargas- y en un papel indicaba las subidas y bajadas de la melodía, los ayes... Como él cantaba un poquito, también nos hacía lo que estábamos aprendiendo. Nos ponía los discos de los clásicos y cantábamos encima con la letra nueva. Y así lo montábamos todo, porque con el guitarrista no nos veíamos hasta el día antes de grabar. Francisco era muy exigente porque tenía una concepción de mucha pureza. Su cometido en el estudio era el de maestro de ceremonias. No seguí trabajando con él porque ya empecé a hacer cosas con Caballero Bonald -que era vecino de Francisco en Madrid- y con la discográfica Ariola"[3].

Manolo Brenes: "Grabábamos en Madrid, en la RCA, con todo muy mecanizado y la última tecnología de la época. No nos veíamos todos hasta el día de antes o, incluso, hasta el mismo día de la grabación. Pero traíamos un rodaje previo después de tantísimos recitales y festivales juntos, con lo que a la hora de grabar lo llevábamos todo acoplado. En el mismo estudio le dábamos un repaso y listo. Con Diego Clavel sí estuvimos ensayando un par de meses hasta montarlo todo. Francisco era exigente porque sabía, y porque sabía ser exigente. El nunca cobró por su labor de coordinador o productor porque cuando se vino a enterar, ya era tarde" [4]. 


1973 - Diego Clavel y Manolo Brenes (Soleares) en Rito y Geografía del Cante[5].  

Enrique de Melchor: "Francisco enseñaba la letras a Menese y le montaba los cantes con esas letras, pero en la grabación ya no hacía nada más que escuchar y decidir si le gustaba o no. Dirigir no dirigía, porque tampoco era un hombre que supiese donde cortar o pinchar. Si no le gustaba algo, nos hacía repetir porque estaba muy interesado en que Menese fuese perfecto y en que sus letras se entendiesen" [6].

José Menese: "Francisco rehusaba de llamarse productor, pero estaba encima de la grabación. Se lavaba las manos como Pilatos en cuanto a llevarse un tanto por ciento. Hombre, las letras las declaraba a su nombre porque de lo contrario hubiese sido tonto". "Me reñía mucho, porque quería un cantaor perfecto y perfecto no hay nada. Quería algo que oliese a él, porque era un cantaor frustrado. Por eso peleábamos tanto. Desde luego, salía una cosa coherente, con rigor. Íbamos a la verdad, siempre. Y es lo que conseguimos con mi discografía"[7].


1973 - Miguel Vargas y Perico del Lunar (hijo)(Seguiriyas) en Rito y Geografía del Cante[8].  

En definitiva, la labor de Francisco Moreno Galván en los terrenos de la producción discográfica debe considerarse como valiosísima por los siguientes motivos:

1) Hace que tres cantaores noveles, paisanos de La Puebla de Cazalla, tengan una oportunidad de oro para darse a conocer a través de sus influencias con el mundillo intelectual de la época.

2) Se compromete, en un ejemplo de lealtad auténtico, maravilloso y único, a enseñar y aleccionar a sus pupilos para procurarles una base artística extraordinariamente sólida.

3) Dirige 22 producciones de tres artistas distintos por completo, a los que asiste además con sus letras.

4) Demuestra que es posible crear hits comerciales a partir de lo tradicional, sin salirse de los cánones establecidos. Ejemplos como el "Romance de Juan García" -que lo cantaban estudiantes universitarios de todo el país-, la mariana de "Cuando llegará el momento", los tientos de "Señor que vas a caballo", la bambera del "Guerrillero", el martinete de "To el que le canta a la luna" o la guajira de "La familia honorable", por dejar constancia de algunos textos, han quedado para los anales de la radiofórmula de los éxitos difícilmente comerciales del repertorio flamenco. Valoren ustedes mismos.

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[1] Tampoco contaba Menese con su discográfica de toda la vida, donde entraba como por su casa. En una entrevista citada más abajo, me contó Enrique de Melchor que durante la grabación de su disco "La noche y el día" (Fonomusic CD-1097) en la que José cantó la seguiriya "Mi hermano", se movieron los hilos para que el cantaor y los dirigentes de Fonomusic llegaran a un acuerdo que finalmente abarcó la publicación de cuatro discos -uno de ellos recopilatorio-, que produjo el propio Enrique de Melchor. 
[2] Imagenes del verano de 1972 en presencia de Diego Clavel. Menese hace la Liviana "Yo no me siento rico" del disco "Cantes de José Menese" (RCA Víctor LPM 10300) de 1965 y la Toná Liviana "Cuando por no mirarme" del disco "Menese" (RCA Víctor LPM 10373) de 1968.
[3] Opinión de Diego Clavel extraída de una conversación telefónica que mantuve con él, el 13 de abril de 2011.  
[4] Opinión del guitarrista Manolo Brenes, extraída de una conversación telefónica que mantuve con él, el 14 de abril de 2011.
[5] Capítulo emitido el 1 de abril de 1973 y no incluido en las distintas reediciones hechas hasta la fecha de este importante programa de TVE. En este video hace algunas de las soleares del EP de 1971 (RCA Víctor 3-21133) que grabó bajo la producción de Moreno Galván.
[6]Opinión del guitarrista Enrique de Melchor, extraída de una conversación telefónica que mantuve con él, el 14 de abril de 2011.   
[7] Opinión de José Menese, extraída de la entrevista que le hice el 20 de enero de 2006 para la revista La Flamenca nº 14; y de otra entrevista inédita, realizada el 22 de octubre de 2007.
[8] La mayor parte de este número por seguiriyas es el que aparece en el EP de 1971 (Movieplay S21405) que Moreno Galván produjo para Miguel Vargas. 

martes, 23 de septiembre de 2014

MORENO GALVÁN, PRODUCTOR DE DISCOS DE CANTE (II)

Hecho este pareéntesis explicativo del amplio espectro que abraca la producción discográfica de flamenco, este es el orden cronológico de los trabajos de Francisco Moreno Galván: 

 (1963-1965)

01 - 1963 - José Menese con Melchor de Marchena. EP "Te llevaste las ganancias" (RCA Víctor 3-20663)[1].

02 - 1964 - José Menese con Melchor de Marchena y Eugenio Jiménez "El Nani". De estas sesiones se publicaron dos EP´s: "Poquito a poco costaleros" (RCA Víctor 3-20746) de saetas y "Te tengo comparaíta" (RCA Víctor 3-20758), en 1964. 

03 - 1965 - José Menese con Melchor de Marchena. De esta producción se editó el LP "Cantes de José Menese" (RCA Víctor LPM 10300), pero poco antes se publicó el EP "La casita que yo vivo" (RCA Víctor 3-20879), que contiene la caña del mismo título y las soleares "En la esquina toma el sol", que no estaban incluidas en el LP [2]


 (1967-1969)

04 - 1967 - José Menese con Melchor de Marchena. Se publicó el LP "Cantes Flamencos Básicos" (RCA Víctor LPM 10340) y un tiempo después el EP "Fuente de Piyaya" (RCA Víctor 3-21020), que contenía el taranto "Curro Cortés por La Puebla" -no incluido en el LP- ambos en 1967.

05 - 1968 - José Menese con Melchor de Marchena. De esta producción se publicó el LP "Menese" (RCA Víctor LPM 10373) y los EP´s "Me siento más desgraciao"(RCA Víctor 3-21041) -contenía el inédito "Al Sotillo"-, en 1968  y "Tu mare apagó el candil" (RCA Víctor 3-21072) -que contenía las soleares del mismo título, las peteneras "A cal y canto cerrá" y las bulerías por soleá "Compañera que suores", todas inédita- ya en 1969.

06 - 1969 - Miguel Vargas con Melchor de Marchena. EP “Lo que dices no me importa” (RCA Víctor 3-21089).
 
 (1970-1971)

07 - 1970 - José Menese grabó el EP "Saetas de Oro" (RCA Víctor 3-21108) que se publicó antes de la Semana Santa de ese mismo año.

08 - 1970 - Jose Menese con Melchor de Marchena y Enrique de Melchor. De estas sesiones se publicó primero el EP "El que quiera que me siga", que contenía esas soleares y el mirabrás "Con mil suores" (RCA Víctor 3-10492) -ambos inéditos- y el LP "Renuevo de cantes viejos" (RCA Víctor LPM 10417).

09 - 1971 - Diego Clavel con Manolo Brenes. Tras ganar el concurso de Mairena del Alcor, Moreno  Galván se lo lleva a Madrid. Es la primera vez que Diego Clavel entra en un estudio de grabación. EP “Te llamo y no vienes” (RCA Víctor 3-21133).

10 - 1971 - José Menese con Parrilla de Jerez y Manolo Brenes. LP "Cantes para el hombre nuevo" (RCA Víctor LPM 10447). Es la primera vez que Francisco realiza una grabación de tipo conceptual. Como en los casos anteriores, las grabaciones se hicieron en los estudios madrileños de la RCA, casi coincidiendo con la del primer EP de Diego Clavel.

11 - 1971 - Miguel Vargas con Melchor de Marchena. Primera vez que Francisco trabaja con un sello distinto a RCA y primera vez que dirige un LP completo a un cantaor que no es José Menese. Dará como resultado "Miguel Vargas" (Movieplay S21405) editado el mismo año. Se grabó en Madrid, en los estudios de Movieplay.

(1972-1976) 

12 - 1972 - Diego Clavel con Manolo Brenes. El EP "Siempre te lo han dicho" (RCA Víctor 3-21145) será lo último que grabe Diego con Moreno Galván como productor [3].

13 - 1974 - Miguel Vargas con Manolo Brenes. LP "Cantes de Miguel Vargas" (RCA Víctor SCL 1-2227). Se grabó en los estudios de la RCA por José Raso del Molino y José Antonio Álvarez Alija.

14 - 1974 - José Menese con Melchor de Marchena, Manolo Brenes y Enrique de Melchor. LP "Los que pisan la tierra" (RCA Víctor SCL 2-2231). Después de tres años sin grabar con Menese, Francisco afronta la tarea de un disco doble y, además, conceptual. Se grabó en los estudios de la RCA por José Raso del Molino y José Antonio Álvarez Alija.

15 - 1974 - José Menese con Manolo Brenes. Disco grabado en París, en el Teatro L´Olympia, en noviembre de 1974. Es el único que Francisco produce en directo y el primero de Menese con Manolo Brenes como único guitarrista. "L´Olympia" (RCA Víctor SPL 1-2286) se publicó en 1975 y la RCA desplazó al famoso teatro un equipo de grabación.

16 - 1976 - José Menese con Manolo Brenes y Enrique de Melchor. LP "La Palabra" (RCA Víctor SPL 1-2413). Se grabó en los estudios de la RCA y los técnicos fueron José Raso del Molino y Carlos Martos.

(1977-1987) 

17 - 1977 - José Menese con Manolo Brenes y Enrique de Melchor. Nuevo disco doble con la novedad de la introducción de elementos ajenos al flamenco. En concreto un violonchelo, que tocó Enrique Bullich; y una flauta, que tocó Valentín Álvarez. "Andalucía, 40 años" (RCA Víctor PL 35168) se publicó en 1978 y se grabó en los estudios de la RCA por José Raso del Molino y L. Delgado.

18 - 1981 - José Menese con Enrique de Melchor y Juan Habichuela. LP "Mi cante a la esperanza" (RCA Víctor PL 35351). Se grabó en los estudios de la RCA y los técnicos de sonido fueron Eugenio Muñoz y F. Recio.

19 - 1982 - José Menese con Enrique de Melchor y Juan Habichuela. LP "Ama todo cuanto vive" (RCA Víctor PL 35390). Esta producción será la última que Moreno Galván y Menese hagan con la RCA. Incluía, por primera vez, la presencia de palmeros. Se grabó en los estudios de la RCA y los técnicos de sonido fueron Eugenio Muñoz y Ventura Rico.

20 - 1982 - Miguel Vargas con José Luis Postigo. LP "Haciendo el camino" (Discophon B11449).

21 - 1985 - Miguel Vargas con José Luis Postigo y Manolo Franco. LP "Cantes de: Miguel Vargas" [4] (Fonodis 46-223) se grabó en Studio Sur de Málaga por el técnico Francisco Gómez Acevedo.

22 - 1986 - José Menese con Enrique de Melchor y Oscar Luis Herrero. LP "La Puerta Ronda" (RNE NS-2001-C). Puede decirse que esta es la última vez que Francisco (que ya cuenta 60 años) toma las riendas de una grabación en su totalidad. Porque, aunque seguirá escribiendo letras y pintando portadas, ya no se encargará de dirigir ninguna producción más.

Continuará... 
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[1] Los discos en formato EP/single que no tienen título, los identificamos por el primer cante de la cara A. En los inicios del vinilo -podría decirse que desde 1956-, las discográficas publicaban estos disquitos de tres/cuatro cantes para probar suerte en el mercado con un artista novel. Igualmente, se hacía lo mismo en muchas ocasiones con artistas consagrados para llegar mejor a los mermados bolsillos de la época. Hay que especificar que en este listado no están incluiNo hemos incluido en 
[2] Las discográficas, con buen criterio, reutilizaban el material grabado que no cabía en el minutaje del LP, colocando estos números en las “caras B” del EP previo al lanzamiento, o como complemento novedoso al segundo single en promoción. En este listado hemos incluido, obviamente, sólo los singles que contenían estos “extras”.
[3] Diego Clavel hizo una producción más con letras de Moreno Galván: “Saetas” (Ariola 11660-A) de 1974, pero que fue producido por Caballero Bonald.
[4] Segundo disco de Miguel Vargas con el mismo título.