lunes, 15 de septiembre de 2014

MAÑANA DEBUTO EN LA BIENAL...


Un mediodía de hace ahora un año, en Mairena del Alcor, Manuel Jiménez Ríos y Pedro Madroñal me animaron a grabar a Manuel Cástulo, un cantaor local de los llamados "concurseros" que quería salir de esa dinámica y que estaba en un momento artístico interesantísimo. De incipiente madurez, con cuarenta y cuatro años, su cante se circunscribe a esa estrechez de parietales de la estética "taleguero-mairenista" que es la que a mí me cuadra porque soy de "piñón fijo" y más clásico que una traje de chaqueta "cruzao". Por eso, ese disco se firmó con una mirada entre nosotros. Después supe que Cástulo se había inscrito en el Nacional de Córdoba con intenciones de llevárselo, como así fue finalmente. Estuve en las semifinales, presenciando como se tapeaba uno a uno a todos los participantes incluido Pedro “El Granaino” que, siendo su rival más directo con una garganta de comunicación inmediata, no tenía ni el manejo ni el conocimiento del repertorio de Manuel. El de Mairena puso de acuerdo a todos menos a El Pele, según supimos después. Es cierto que el Concurso de Córdoba anda un poco distraído, pero ha sido un aldabonazo perfecto para potenciar lo que se presenta mañana en el dormitorio alto de Santa Clara. Por vez primera, después de nueve discos de cante, una producción de La Droguería Music se incluye en este magno evento. Qué trabajito…!!!




Confieso que fue una suerte que Pedro Madroñal se involucrara en la producción artística. Este ATS del quirófano del Hospital San Juan de Dios, es un estudioso de primer nivel a pesar de su juventud. Sabe reconocer lo que es un corazón y distingue a leguas a quienes ponen tan preciado órgano al servicio del cante. Digamos que advertía el potencial de Cástulo y sabía de dónde tirar para extraerle hasta la última gota de su sangre. Aunque tuvo dudas con el título ("El corazón por la boca", que es también de su inventiva), Pedro acertó de pleno en la idea de seleccionar el repertorio adecuado fijándose en cantes y cantaores que estuviesen fuera de la órbita mairenista que caracteriza a Cástulo, con los que se pudiera producir un encaje perfecto de estéticas contradictorias: "...a ver que sale…". Más tarde, al no poder contar con José Luis Rodríguez Ojeda como letrista deseado, le pegué un tironcito de orejas y le animé a que él mismo fuese el autor de las letras que necesitábamos. Pedro es muy tranquilo (todo lo contrario a mí), pero lo ha bordado. Sin duda. Me preguntan a través de las redes sociales por la soleá apolá que es bestialmente hermosa. O por la toná que cierra el disco y que Pedro dedica a su padre; un réquiem de cuatro minutos que te deja "listo de papeles". También por la letra de la malagueña, tan desgarradora como la de la toná-liviana. Además, Pedro supo arrimarse a Moreno Galván en los tientos y a Lorca en el romance. Gracias a su intervención, tuve aire y espacio para hacer "Yo solo" de Ricardo Fernández del Moral, que se grabó al mismo tiempo.




Casi nunca un cantaor/a escoge a su guitarrista de un modo objetivo, cosa con la que suelo sufrir bastante porque siempre prima el compadreo... que es lo normal en esto a pesar de la supuesta profesionalización del flamenco. Hay quienes se toman el disco como si fuese el único que van a hacer en su vida; pero en lugar de pensar con la cabeza lo hacen con la agenda del móvil y se vuelven locos invitando a todos los guitarristas que conocen. Rara vez empiezo esas producciones porque yo soy de un sólo guitarrista y no me bajo del burro. Si hay uno que funciona, se adapta como un guante a quien canta y le ofrece toda la gama de colores… ¿para qué cambiar? Por suerte, esta vez todos los tuvimos claro: Elías Chincoa. Otros tocarán más limpio; incluso serán más músicos. Pero nunca estarán tan cercanos a Manuel como el guitarrista de Alcalá. Sin duda es otro personaje al que hay que conocer para entender su conducta siempre sabia. Además había sido pieza fundamental para que Córdoba se pusiera a los pies de Cástulo. Su aportación al disco, de diez. Como las de Roberto Jaén y Abel Harana a la percusión y palmas. 




Cierto es que Manuel Jiménez Ríos tuvo que andar más tiempo en la sombra por problemas familiares graves durante el proceso de grabación, pero no dejó de estar al tanto de todo y de mover los hilos necesarios para que la empresa fuese sobre ruedas. Creo que gracias a sus gestiones y a su creencia en el producto, estamos en tantos sitios. Ha sido y es ese guía que pone a todos en la misma senda aportando más sentido común que ninguno: "…a ver qué dice Ríos…". Gracias a este trabajo en equipo, "El corazón por la boca" ya cuenta con el beneplácito de muchísimos aficionados de todo el orbe flamenco. Primero fue Mairena del Alcor quien acogió la obra como un capítulo más de su acervo discográfico. Después Córdoba en su Noche Blanca o La Puebla de Cazalla en sus actos previos. Mañana Sevilla con el papel vendido con días de antelación. Sé que es difícil porque Manuel Cástulo no es precisamente ni guapo ni comercial y en esto de los premios ad libitum entran en liza las discográficas multinacionales, que aunque estén bastante "tiesas" aún tienen el fuelle que a mí me falta…, pero no les voy a mentir: esta noche voy soñar con que Manuel Cástulo se lleva el Giraldillo del Cante de esta Bienal. Igual se cumple ¿por qué no?. Otros con menos… lo tienen.        


Pueden pedir 
"El corazón por la boca" de Manuel Cástulo 
en 
www.ladrogueriamusic.com


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